La recta final del Oeste: ¿Quién se mete y quién se queda fuera en la guerra por los playoffs del Oeste?
Con la temporada regular de la NBA llegando a su fin, Clippers, Mavericks, Spurs y Trail Blazers luchan por sobrevivir en un campo minado llamado Conferencia del Oeste
Una carrera a contrarreloj en la Conferencia del Oeste
La Conferencia del Oeste siempre ha sido una batalla campal. Pero este año, con equipos como Los Angeles Clippers, Dallas Mavericks, Portland Trail Blazers y San Antonio Spurs peleando por un lugar o una mejor posición en el play-in o incluso los playoffs directos, la emoción ha alcanzado niveles extremos. Cada punto cuenta, cada posesión importa, y los jugadores estrella están sacando lo mejor de sí en los últimos juegos.
Vamos a desglosar las posibilidades de estos cuatro equipos inmersos en la lucha, considerando récords actuales, estadísticas, calendario restante y lesiones, para arrojar luz sobre quién podría quedarse con los últimos boletos a la ansiada postemporada.
Clippers: un cierre a pura defensa y liderazgo veterano
Los Clippers (45-32, séptimos en el Oeste) entran en la recta final con una racha de tres victorias consecutivas, una de ellas ante los propios Mavericks a quienes vencieron contundentemente por 114-91. Cuentan con una defensa sólida, permitiendo a sus rivales solo 103.4 puntos en sus últimos 10 juegos, cifra que los convierte en una de las defensas más efectivas en este tramo.
Kawhi Leonard está jugando como si estuviéramos en playoffs ya. Promedia 23.1 puntos, 6.6 rebotes y 1.5 robos en los últimos 10 partidos, mientras que James Harden con 22.4 puntos y 8.5 asistencias por juego ha encontrado sinergia en su rol de creador de juego.
Están actualmente en zona segura pero no pueden aflojar: dejar ir juegos ahora podría arrastrarlos al play-in.
Dallas Mavericks: lesiones y números preocupantes
Con un récord de 38-40, los Mavericks ocupan el noveno puesto del Oeste. El gran problema ha sido la falta de consistencia, reflejada en su marca de 5-5 en los últimos 10 partidos. Aunque su ofensiva ha sido buena (115.3 puntos por partido en ese período), su defensa no ha estado a la altura: permiten 116.7 al rival.
Las bajas también están pesando: Kyrie Irving está fuera por el resto de la temporada (tras una lesión de rodilla), y otros nombres como Klay Thompson (enfermedad), Anthony Davis (aductor) y Dante Exum (mano) también causan estragos en la rotación.
El joven Naji Marshall ha sido una revelación reciente con 17.6 puntos y 6.4 rebotes por juego, pero su contribución no ha sido suficiente para cubrir los huecos dejados por las estrellas fuera de acción.
San Antonio Spurs: talento joven, pero sin Wembanyama ni Fox
Los Spurs están técnicamente eliminados de toda posibilidad. Se ubicaban en el puesto 13 del Oeste con marca de 32-45, pero lo interesante aquí es la progresión individual de jugadores como Devin Vassell, quien ha anotado 3.1 triples por encuentro en los últimos 10 partidos, y Chris Paul, que sigue liderando la ofensiva con 7.6 asistencias por juego.
Con Victor Wembanyama fuera el resto de la temporada y De’Aaron Fox también lesionado, los Spurs no tienen opción más que pensar en el futuro. Sin embargo, su ofensiva de 114 puntos por partido y su mejora significativa en asistencias (27.2 en los últimos 10 juegos) apuntan a un equipo que podría construir algo grande en uno o dos años.
Portland Trail Blazers: otro año que se queda corto
Con marca de 34-44, Portland figura como duodécimo en el Oeste. Aunque aún no están matemáticamente eliminados, las probabilidades de meterse en el play-in son escasas. Los Blazers han tenido un año complicado, plagado de lesiones a piezas clave como Deandre Ayton, Jerami Grant, Robert Williams III y Anfernee Simons.
Sin embargo, el equipo ha competido. En sus últimos 10 juegos tienen 5 victorias y 5 caídas, con una media de 113.4 puntos, 46.9 rebotes y 9.5 robos por partido. Jugadores como Deni Avdija (16.9 puntos con 47.6% en tiros de campo) y Shaedon Sharpe (2.2 triples por partido últimamente) han sido brillantes en momentos.
Portland es uno de esos equipos que con buena salud podría haber luchado más arriba en la tabla.
Los Pacers y Nuggets también aportan emoción al cruce Este-Oeste
Aunque el foco está en el Oeste, no podemos pasar por alto el interesante duelo entre Indiana Pacers (46-31) y Denver Nuggets (47-31), ambos cuartos en sus respectivas conferencias. Es una potencial previa de un cruce inter-conferencia en postemporada, y también un juego determinante para la siembra.
Los Pacers están encendidos: 8-2 en sus últimos 10 partidos promediando 122.9 puntos con un 50.9% en tiros. Tyrese Haliburton y Pascal Siakam han liderado con temple, pero lo más impresionante ha sido la colectividad del equipo: 31 asistencias por juego.
En contraparte, los Nuggets han tenido un tropezón de 4-6 últimamente. Sí, Nikola Jokic está siendo su usual MVP con 29.8 puntos y 57.8% en tiros, pero sin Jamal Murray (lesión en la corva), depender sólo de su estrella puede no ser suficiente.
Estadísticas que cuentan historias
- Clippers: 8-2 en los últimos 10 juegos, con una defensa que solo permite 103.4 puntos por partido.
- Mavericks: Promedian 13.1 pérdidas por juego; cuando ganan la batalla de pérdidas están 15-12.
- Spurs: 114 puntos por partido, 14.1 triples por juego (más que el promedio permitido por sus rivales).
- Trail Blazers: Tienen marca de 20-14 cuando cometen menos pérdidas que el rival.
- Nuggets: Una de las mejores eficiencias de tiro grupal (50.0% en últimas 10), pero permitiendo 117.4 puntos por encuentro.
- Pacers: Mejor asistencia grupal en los últimos 10 partidos (31 asistencias por juego).
Lo que viene: calendario y decisiones críticas
Con pocos partidos restantes, lo que definirá la tabla no solo será talento, sino también la gestión del calendario y la salud física. Equipos como los Clippers deben mantenerse alerta mientras los Mavericks simplemente no pueden permitirse más derrotas. Mientras tanto, Pacers y Nuggets buscan cerrar con ímpetu para asegurar ventaja de localía ante playoffs llenos de interrogantes.
Los aficionados no podrían pedir más: hay drama, talento, lesiones, regresos e historias personales en cada juego. La NBA, como suele hacerlo, nos entrega otro final de infarto.