JuJu Watkins: la nueva reina del baloncesto universitario femenino en EE. UU.

Con apenas 19 años, lideró a USC hacia una temporada histórica y se convirtió en la Jugadora del Año de la AP, desatando una revolución dentro y fuera de la cancha

JuJu Watkins no solo es una joven basquetbolista con un talento desbordante, sino que también es una fuerza cultural, ícono de su generación y la gran esperanza del deporte femenino en Estados Unidos. Con solo 19 años, fue la impulsora del renacimiento del equipo femenino de baloncesto de la University of Southern California (USC), llevándolo a su mejor temporada en las últimas cuatro décadas. Su impacto ha sido tan profundo que se ha traducido en récords, premios, contratos publicitarios y una notoriedad pocas veces vista a nivel universitario.

El ascenso de una superestrella

Watkins fue nombrada esta semana como Jugador del Año de la Associated Press en el baloncesto universitario femenino de EE. UU., recibiendo 29 de los 31 votos disponibles. En la misma votación, solo la estrella de Notre Dame, Hannah Hidalgo, logró captar dos votos restantes. Ambas fueron seleccionadas en el primer equipo All-American de AP.

“Creo que lo más significativo de este reconocimiento es que fue una temporada llena de talento y estrellas, y aún así JuJu logró elevarse por encima de todas”, resumió su entrenadora, Lindsay Gottlieb, sobre el impacto de su jugadora estrella.

Números que respaldan su legado

  • 23.9 puntos por partido esta temporada.
  • 6.8 rebotes y 3.4 asistencias por encuentro.
  • Ya está sexta en la lista histórica de anotadoras de USC…¡en solo dos años!
  • En juegos contra rivales en el Top 10 del AP, promedió 26.2 puntos, 7.3 rebotes y 2.4 tapones.
  • Tuvo una efectividad del 35.4% en triples contra equipos élite.

Este rendimiento la coloca en la élite histórica del baloncesto femenino universitario. Solo otras tres jugadoras han ganado este premio siendo sophomores: Courtney Paris (Oklahoma, 2007), Maya Moore (UConn, 2009) y Breanna Stewart (UConn, 2014).

Una personalidad que trasciende la cancha

Watkins no es solo una jugadora de estadísticas infladas. En palabras de Gottlieb: “Ella hace que cosas difíciles parezcan fáciles… Lo impresionante no es que le digas que es un talento generacional, sino que realmente lo demuestre y lo confirme”.

Su magnetismo va más allá de lo puramente deportivo. JuJu decidió quedarse en su ciudad natal, Los Ángeles, en lugar de ir a universidades tradicionales del “powerhouse” del baloncesto femenino como UConn o Stanford. Esta decisión tuvo un efecto inmediato: el promedio de asistencia a los partidos de USC pasó de 1,037 por juego hace dos años a 5,932 esta temporada.

Las gradas del Galen Center vibran con la presencia de figuras como Snoop Dogg (con una chaqueta personalizada de JuJu), Kevin Hart, Jason Sudeikis, Michael B. Jordan e incluso Sanaa Lathan, protagonista del icónico filme “Love & Basketball”, que es una de las películas favoritas de Watkins.

El modelo generacional: humildad y orgullo comunitario

Más allá del brillo mediático, parte de su encanto está en cómo se mantiene con los pies sobre la tierra. “Es confiada, pero increíblemente humilde y leal a su comunidad. Su impacto es asombroso”, añade su entrenadora.

Para Watkins, representar a Los Ángeles y ser un referente para las jóvenes afroamericanas es una responsabilidad que abraza con orgullo. Nació y creció en el sur de Los Ángeles y ha mencionado en múltiples entrevistas que su comunidad la formó como persona y atleta. Su decisión de permanecer en USC fue tanto estratégica como simbólica: “Soy de L.A., quiero que las niñas que se parezcan a mí sepan que no tienes que irte lejos para hacer historia”, explicó en una entrevista con ESPN.

Celebridad emergente y contratos lucrativos

Watkins también ha sido parte integral del fenómeno Name, Image and Likeness (NIL), que permite a los atletas universitarios obtener ingresos por sus derechos de imagen. Ya cuenta con contratos publicitarios con Nike, Beats by Dre y StockX.

Revistas como Forbes ya le dedican perfiles, mientras que su cuenta de Instagram supera los 150,000 seguidores, una cifra alta considerando las restricciones tradicionales del deporte universitario.

Una temporada truncada, pero con legado firme

Lamentablemente, su temporada se cortó prematuramente en el torneo NCAA tras sufrir una lesión de ligamento cruzado anterior (ACL) en la segunda ronda contra Mississippi State. Sin embargo, incluso con la interrupción, el impacto de su año fue tan rotundo que aún así se alzó con el premio mayor.

Gottlieb no duda: “Ella brilló más en los momentos más difíciles. Durante toda la temporada, aprendió cómo dominar, y algo aún más importante: cómo empoderar a sus compañeras”.

Lo que viene: ¿la WNBA o un año más?

Aunque la WNBA no permite que jugadoras ingresen antes de completar tres años de universidad o alcanzar los 22 años, la expectativa por ver cuándo JuJu dará el salto al profesionalismo es enorme. Se espera que continúe una temporada más en USC, lo cual convertiría a los Trojans en uno de los equipos más seguidos del país nuevamente.

Además, su presencia podría establecer a USC como nueva potencia en el baloncesto universitario femenino, algo que no ocurría desde la época de Cynthia Cooper y Cheryl Miller en los ochenta.

JuJu: inspiración, ícono y símbolo de cambio

Aunque los récords deportivos explican por qué JuJu Watkins se ha convertido en la Jugadora del Año en el baloncesto universitario, su verdadera trascendencia va más allá. En una era donde las atletas universitarias ahora tienen voz mediática, influencia cultural y poder económico, ella encarna un nuevo paradigma: la joven estrella que es leal a su gente, cree en la equidad, y al mismo tiempo, domina una cancha como si fuera un escenario.

Así como Michael Jordan redefinió el baloncesto mundial en los noventa, y Serena Williams marcó la historia del tenis femenino, todo apunta a que JuJu Watkins podría ser una embajadora del deporte femenino en el futuro inmediato. Y si continúa su evolución meteórica, el mundo del baloncesto jamás volverá a ser igual.

“Lo que más me motiva”, dijo en una entrevista reciente, “es saber que hay niñas que me ven jugar y soñarán con hacer esto. Quiero que ellas sepan que también pueden llenarlo todo de luz.”

Este artículo fue redactado con información de Associated Press