Fin del paraíso de las gangas: Trump elimina exención que beneficiaba a Shein, Temu y otros minoristas chinos
La nueva política arancelaria busca frenar oleadas de paquetes baratos desde China, pero podría impactar fuertemente a consumidores estadounidenses y pequeñas empresas
Por décadas, comprar ropa, accesorios o gadgets directamente desde China por menos del precio del almuerzo había sido casi mágico. Plataformas como Shein y Temu revolucionaron la experiencia de compra online con productos por debajo de los $5 y entregas en menos de 10 días. Sin embargo, esa era está por llegar a su final. ¿El motivo? La decisión del expresidente Donald Trump de eliminar una política aduanera poco conocida pero crucial en este ecosistema: la de minimis provision.
¿Qué es la exención "de minimis" y por qué era importante?
La de minimis provision fue introducida en 1938 para facilitar el movimiento de pequeños paquetes al permitir que productos valorados por debajo de cierto umbral podían ingresar libremente sin pagar aranceles. Inicialmente destinada a paquetes de hasta $5 (equivalente a unos $109 actuales), el umbral fue elevado a $200 en 1994 y a $800 en 2016 bajo la administración de Obama.
Con el crecimiento del ecommerce global, sobre todo desde China, esta política se convirtió en una mina de oro para empresas como Shein, Temu y AliExpress, que pudieron enviar millones de paquetes a EE. UU. sin pagar impuestos. Solo en 2023, más de mil millones de paquetes entraron en EE. UU. bajo esta provisión —cifra que aumentó desde 134 millones en 2015, según Customs and Border Protection.
La ofensiva arancelaria de Trump: ¿qué cambia ahora?
Trump ha emitido una orden ejecutiva que elimina la exención arancelaria para todos los productos provenientes de China y Hong Kong valorados en menos de $800, a partir del 2 de mayo. Este cambio hará que cada uno de esos paquetes esté sujeto a nuevos impuestos. Según la Casa Blanca, los productos tendrán un arancel de 30% o un mínimo de $25 por artículo, que se elevará a $50 por artículo después del 1 de junio.
Una hoja de datos de la Casa Blanca detalló que el tipo arancelario total para productos chinos alcanzará al menos el 54%.
Esto representa un giro de 180 grados respecto al ecosistema actual de comercio electrónico y plantea el fin de la era en la que se podían adquirir pulseras, camisetas, maquillaje o cargadores portátiles por precios irrisorios y sin impuestos.
Impacto inmediato: consumidores, negocios y plataformas
- Consumidores: los compradores estadounidenses sentirán el golpe directamente. Los mismos productos podrán aumentar de precio significativamente y tardar mucho más en llegar. Marshal Cohen, analista jefe de Circana, dijo: “Ahora vas a tener menos variedad y mayor espera: puedes aún comprar ese producto, pero quizá hayas de esperar tres o cuatro semanas”.
- Plataformas chinas: Shein y Temu están en la mira principal. Aunque han comenzado a construir almacenes en EE. UU., la eliminación de la exención amenaza su modelo actual. “Es muy probable que estas empresas tengan que reevaluar su estrategia comercial”, advirtió Ram Ben Tzion, CEO de la plataforma de control digital Publican.
- Retailers estadounidenses: compañías como Forever 21 y H&M han culpado públicamente a estas plataformas por sus caídas en ventas. De hecho, Forever 21 cerró tiendas en EE. UU. alegando que el uso que Shein y Temu hacían de la exención afectó irreparablemente sus márgenes de beneficio.
¿Está el gobierno preparado para esta avalancha logística?
Esta política trae consigo un titánico reto logístico. Solo en 2023 se procesaban 4 millones de paquetes al día bajo esta provisión. Implementar controles y cobros eficientes sobre cada uno de ellos representa una hazaña colosal.
Hilton Beckham, subcomisionado de la U.S. Customs and Border Protection, asegura que el sistema automatizado de la agencia ya está actualizado para este tipo de tareas: “Nuestros sistemas están totalmente preparados para capturar, evaluar y administrar todos los nuevos aranceles, y se proporcionará orientación clara para apoyar una aplicación uniforme”.
Sin embargo, Ben Tzion se mostró escéptico respecto a esta declaración: “Dudo mucho que el gobierno estadounidense esté preparado para procesar los millones de envíos de bajo valor”.
El golpe para Shein y Temu: ¿podrán sobrevivir?
A pesar del golpe arancelario, Shein y Temu no están completamente desprevenidas. Ambas han invertido en centros logísticos en Estados Unidos. A principios del año, Shein inauguró un centro logístico y de cumplimiento en Seattle, lo que podría facilitar tiempos de entrega nacionales y reducir parcialmente el impacto de los impuestos.
Sin embargo, gran parte de su catálogo está centrado en productos de alta rotación, bajos márgenes y ultrabajo costo, cuya principal ventaja era estar exentos de aranceles. Esto hará que productos que antes costaban $3 o $5 ahora entren al mercado con precios de $10 o más, volviéndolos automáticamente menos atractivos y perdiendo la ventaja competitiva frente a tiendas físicas y plataformas estadounidenses como Walmart.
Amazon entra al juego: ¿competencia o adaptación?
Amazon no ha permanecido ajena a este fenómeno. A fines de 2023 lanzó una nueva sección de “bajos costos” con cientos de productos por debajo de $20, en un esfuerzo por competir directamente contra Shein y Temu. Según documentos internos, Amazon enviaba productos desde almacenes en China, aprovechando la misma provisión de minimis contra la que ahora se legisla.
Con la nueva medida, Amazon también deberá modificar su sistema de envíos, reportar los valores y orígenes de los productos y pagar los aranceles correspondientes —lo cual puede incidir en la rentabilidad de sus operaciones de bajo costo.
La amenaza del fentanilo y el tráfico ilegal
Uno de los argumentos más contundentes detrás de la derogación de la provisión es el uso de estos pequeños paquetes como canal de entrada para drogas mortales como el fentanilo. Según congresistas estadounidenses, estos envíos pasaban casi sin control, convirtiéndose en una "puerta trasera" para productos ilegales, incluidos fármacos, falsificaciones y artículos prohibidos.
La congresista demócrata Rosa DeLauro celebró la decisión de Trump diciendo que “por demasiado tiempo, esta laguna aduanera ha permitido a exportadores extranjeros inundar nuestro mercado con productos baratos y ha ayudado a traficantes de drogas a mover fentanilo más allá de nuestras fronteras, resultando en cierres de fábricas, pérdida de empleos y muertes”.
¿Y ahora qué puede esperarse?
Ante este nuevo escenario, la experiencia de comprar online cambiará drásticamente: tiempos mayores de envío, precios más altos, posibles retrasos en aduanas y la necesidad de que el consumidor pague impuestos indirectamente sobre productos que antes consideraba una ganga. Muchas pequeñas empresas que compraban materia prima o artículos revendedores también podrían verse afectadas por el alza en costos y tiempos de espera.
En resumen:
- Los consumidores se enfrentan a precios más altos y tiempos más lentos.
- Sanos o no, se aplicarán nuevos aranceles a la mayoría de los productos de Shein y Temu que antes pasaban neutros.
- El gobierno debe enfrentar un reto logístico sin precedentes para aplicar esta nueva normativa.
- Empresas estadounidenses como Amazon y Walmart también deberán adaptarse.
- El comercio exterior vive un reordenamiento en nombre de la seguridad nacional y el comercio justo.
Como consumidores, lo que hasta ahora parecía un mercado libre y sin barreras, pronto se convertirá en un terreno más caro, más lento y menos accesible. El fin de la era de la ultramoda barata, ultrarrápida y sin impuestos está aquí, y Shein y Temu deben reinventarse o desaparecer.