Del SS United States al Lecho Marino: una Leyenda Transatlántica Rumbo a Convertirse en el Arrecife Artificial Más Grande del Mundo
El histórico transatlántico se prepara para su segundo acto como atracción turística submarina en la costa del Golfo de Florida, entre nostalgia, controversia y esperanza económica
Por más de setenta años, el SS United States ha sido símbolo de la ingeniería estadounidense, gloria naval y nostalgia marítima. Ahora, esta joya de acero y aluminio se prepara para sumergirse en las aguas del Golfo de México con una nueva misión: convertirse en el arrecife artificial más grande del mundo.
El Gigante de los Mares
Construido en 1952, con casi 305 metros de eslora —más de 100 pies más largo que el mítico Titanic—, el SS United States se ganó un lugar en la historia por romper el récord de velocidad en el cruce del Atlántico. Su viaje inaugural cubrió la travesía entre Nueva York y Europa en solo 3 días, 10 horas y 40 minutos, una hazaña cuya marca aún no ha sido superada por ningún otro transatlántico.
La nave fue concebida también como buque militar, equipada para transportar hasta 14,000 soldados en caso de guerra. En plena Guerra Fría, representaba el poderío y la ambición naval de Estados Unidos, y fue símbolo del llamado “American Dream” flotante.
Del Olvido a la Redención
Sin embargo, con la llegada de los vuelos transoceánicos, los transatlánticos cayeron en desuso. El SS United States fue retirado de servicio en 1969 y pasó las siguientes décadas varado en el río Delaware, en Filadelfia, cayendo progresivamente en el abandono. Su deterioro lo convirtió en objeto de iniciativas de conservación, todas finalmente frustradas por los costes prohibitivos de restauración —se estimaban necesarios cientos de millones de dólares.
Finalmente, el buque fue remolcado en marzo a Mobile, Alabama, para ser limpiado y acondicionado para su hundimiento controlado, donde pasará a formar parte de una red de más de 500 arrecifes artificiales en la región del noroeste de Florida, incluyendo una docena de otros naufragios.
La lucha por su destino final
Lo que parecía una historia con un cierre digno, pronto desató una feroz competencia regional. Las autoridades costeras de tres condados —Okaloosa, Bay y Escambia— se enfrentan ahora en una batalla náutica para determinar dónde exactamente será hundido el buque.
Okaloosa County, que actualmente lidera el proyecto, destinó $10.1 millones al esfuerzo, incluyendo $1 millón para la creación de un museo terrestre que celebre la historia del barco. La embarcación se hundirá a unos 37 kilómetros de Destin, Florida, en uno de tres sitios autorizados con 180 pies (55 metros) de profundidad, pero con las cubiertas superiores a solo 60 pies (18 metros) de la superficie, haciéndolo ideal para buceadores de todos los niveles.
Bay County (Panama City Beach), sin embargo, ha ofrecido $3 millones por trasladar el naufragio a su litoral. Argumentan que poseen una de las flotas de buceo más activas en el Golfo, además de tener vínculos históricos con el desarrollo de tecnología submarina y la Escuela de Buceo Naval en Naval Support Activity Panama City.
Escambia County (Pensacola) ha ofrecido solamente $1 millón, pero destaca un argumento estratégico: su cercanía con el popular sitio de buceo del USS Oriskany, hundido en 2006. Según Darien Schaefer de Visit Pensacola, tener ambos naufragios en la misma zona sería una oportunidad única para el turismo submarino.
Una Arrecife con Impacto Económico
Convertir al SS United States en arrecife artificial no es solo una iniciativa ambiental; es una jugada económica con gran potencial. Según estimaciones de Okaloosa County, el sitio puede generar millones de dólares anuales para la economía local mediante turismo de buceo, pesca deportiva, alojamiento y restauración. “Queremos ser la capital del buceo en Florida”, asegura Alex Fogg, gerente de recursos costeros del condado.
La diversificación económica basada en turismo sostenible es una carta fuerte. “Una vez desplegado como arrecife, más personas visitarán el SS United States el primer mes bajo el agua que las que lo han visto en 30 años en el río Delaware”, afirma Fogg.
Controversia y Nostalgia
No todos celebran la decisión. Una organización llamada Coalición de Nueva York ha presentado una demanda federal en Pensacola para evitar el hundimiento. Alegan que el buque tiene un valor histórico incalculable y que merece ser restaurado y preservado como museo flotante.
Sin embargo, defensores del arrecife sostienen que la alternativa más realista es el desguace completo de la nave, algo que evitaría toda conservación. Según Fogg, esta es la única manera viable de preservar su legado de manera funcional y accesible: como tesoro turístico y refugio marino.
Durante los trabajos de limpieza en Alabama, se están vaciando y descontaminando más de 120 tanques de combustible. Además, se están eliminando productos químicos, plásticos, vidrios y cableado con potencial contaminante. Una vez lista, la estructura quedará compuesta solamente por acero y aluminio, ideal para su papel ecológico en el lecho marino.
Un Monumento Submarino para las Futuras Generaciones
A lo largo de las décadas, varios intentos de remozamiento fracasaron, y el emblemático transatlántico cayó lentamente en el olvido. Pero su próximo destino bajo el mar parece combinar lo mejor de su rica historia con un futuro lleno de vida marina.
Gracias a su colosal tamaño y diseño, el buque proporcionará refugio y hábitat para todo tipo de especies marinas. Será también una herramienta para la educación ambiental, la investigación científica y el patrimonio cultural estadounidense. Todo esto mientras dinamiza la economía costera.
El legado del SS United States cambiará de horizonte, pero no de impacto. Al pasar de titán de los mares a gigante bajo las olas, su historia será contada ahora no solo en libros, sino también en burbujas, corales, y la emoción silenciosa de los buzos que naveguen entre sus restos.