Nikola Jokic y su noche legendaria: el triple-doble de 61 puntos que desafía la historia de la NBA

El serbio brilla como nunca antes y reaviva el debate por el MVP en un juego épico contra los Timberwolves

Nikola Jokic lo hizo otra vez. Y esta vez, lo hizo a un nivel de leyenda. El pívot serbio de los Denver Nuggets escribió otra página dorada en la historia de la NBA al registrar un triple-doble de 61 puntos en una batalla épica que culminó con una derrota 140-139 frente a los Minnesota Timberwolves en doble tiempo extra.

Una noche de récords

El 1 de abril de 2025 no será un día cualquiera para los fanáticos de la NBA. Nikola Jokic, ya considerado uno de los jugadores más versátiles y dominantes de la última década, alcanzó nuevas alturas con el que fue su mejor partido ofensivo hasta ahora: 61 puntos, 10 rebotes y 10 asistencias, en casi 53 minutos sobre la duela sin descanso alguno tras el medio tiempo.

Con este desempeño, Jokic se convirtió en el tercer jugador en la historia de la liga en registrar un triple-doble con al menos 60 puntos. Los otros dos son Luka Doncic (60+21+10 en diciembre de 2022) y James Harden (60+11+10 en enero de 2018).

“Superman”, sin superpoderes

Para Michael Malone, entrenador de los Nuggets, no hay duda: “Este tipo es Superman”, sentenció. Aunque al final del partido, el propio Jokic confesó sentirse simplemente “cansado”. Y cómo no estarlo: con 24 tiros libres (acertando 19), incontables cargas al poste y muchos duelos físicos ante Rudy Gobert, su cuerpo seguramente pidió tregua.

Pero detrás del sufrimiento físico hay una entrega total. “Está en otro nivel. La gente dice que no es atlético, pero no muchos pueden hacer lo que él hace”, agregó Malone.

Un MVP ¿cerrado?

Este 2025, la carrera por el Jugador Más Valioso ha estado reñida como pocas veces. Shai Gilgeous-Alexander (Thunder), Giannis Antetokounmpo (Bucks) y el propio Jokic forman parte del podio de favoritos. Pero actuaciones como la de anoche podrían inclinar la balanza.

Anthony Edwards, estrella de Minnesota, no tuvo reparos en elogiarlo: “Es probablemente el mejor jugador que he visto en mi vida... después de mí”, bromeó. “Pero es increíble. Meter 60 puntos es una locura”.

El peso del legado

Antes de esta hazaña, Jokic ya había registrado 56 puntos como su máximo personal, en un juego ante Washington en diciembre de 2022. El récord histórico de la franquicia aún lo tiene David Thompson (73 puntos en 1978), pero lo de Jokic se siente diferente: triple-doble, jugado como base-pívot y en un partido cerrado contra uno de los mejores equipos de la conferencia.

Los 24 tiros libres intentados igualaron el récord del equipo que estaba en manos de Carmelo Anthony, otro histórico de Denver.

Un final agónico

El dramatismo del partido no terminó con la hazaña de Jokic. De hecho, en los últimos segundos ocurrió una de esas jugadas que acompañan al deporte de alto nivel con moralejas inevitables.

Con el marcador 139-138 a favor de Denver y 14 segundos en el reloj, Russell Westbrook robó el balón y lideró una transición que parecía sentenciar el partido. Intentó un pase a Christian Braun, quien le devolvió para el “layup” decisivo… pero la bandeja fue errada.

En la contra, Westbrook cometió falta a Nickeil Alexander-Walker con solo 0.1 segundos restando. El jugador de los Timberwolves encestó dos de tres tiros libres y selló la sexta derrota consecutiva de Denver frente a Minnesota, incluyendo partidos de playoffs.

“Me siento terrible por Russ”, dijo Malone. “No fue por falta de esfuerzo. Simplemente, así es el baloncesto a veces”.

Muchos se preguntarán: ¿No era mejor guardar el balón y consumir el reloj? Malone fue realista: “Tenemos una jugada de dos contra uno. Nadie grita: ‘¡No la hagas!’. Pero claro, en retrospectiva es fácil decirlo”.

Jokic vs. el cansancio: el siguiente desafío

El juego contra Minnesota fue el primero de una serie de partidos consecutivos. ¿El próximo rival? Los San Antonio Spurs, menos de 24 horas después del desgaste físico al que fue sometido Jokic.

“Estoy tan acostumbrado a esto que ya mañana no voy a recordar que jugué tantos minutos”, afirmó con una sonrisa cansada. Pero entre bromas y agotamiento, quedó claro que su compromiso está más allá de lo físico.

Una temporada llena de incertidumbre

Los Nuggets han tenido una temporada cargada de retos si hablamos de lesiones, inconsistencias defensivas y una conferencia oeste que ha demostrado estar más pareja que en campañas anteriores. Sin embargo, con Jokic en modo MVP, todo parece posible.

El equipo se mantiene competitivo, aunque la presión aumenta con cada derrota frente a franquicias como Minnesota, el verdugo más reciente (y constante) del equipo de Colorado.

Los rivales también dan pelea

Mientras Jokic protagonizaba su monumental actuación, otras figuras como Stephen Curry y Tyrese Maxey también brillaban. Curry anotó 52 puntos en la victoria de Golden State sobre Memphis, mientras Maxey mantiene elevada la moral de unos Philadelphia 76ers que atraviesan por un tramo difícil sin Joel Embiid y otros lesionados clave.

El Oeste, además, tiene a los Lakers en buen momento, los Thunder con una juventud arrolladora y los Clippers esperando salud física en sus estrellas. Eso convierte cada juego en una batalla por la clasificación y en un escaparate donde brillar, como lo hizo Jokic, puede cambiar narrativas enteras.

¿Momento histórico o simplemente otro escalón?

Muchos se preguntan si este rendimiento de Jokic marcará un parteaguas en su carrera o en la temporada 2024-25. La verdad es que, a estas alturas, Nikola ha consolidado su nombre entre los grandes:

  • 2 veces MVP de la NBA (hasta la temporada 2022-23)
  • Campeón de NBA en 2023
  • Líder en innumerables estadísticas avanzadas año tras año

Pero lo que destaca de su juego no son solo los números. Es su visión, su IQ baloncestístico, su capacidad para hacer mejores a sus compañeros. Y claro, noches como esta, donde simplemente decide no fallar y lo convierte en una exhibición de dominio técnico.

La narrativa MVP se complica

Según las últimas encuestas de medios y comentaristas, Jokic aún compite con Shai Gilgeous-Alexander y Giannis por el máximo premio individual. Sin embargo, esta actuación ha sido vista por muchos como una declaración de principios.

Es el MVP hasta que alguien demuestre lo contrario”, escribió Zach Lowe en ESPN. Y ante noches de 60 puntos, nadie parece listo para contradecirlo.

Una noche para recordar

Más allá del resultado, el partido frente a Minnesota será recordado por generaciones de fans en Denver, amantes del baloncesto y seguidores internacionales de la NBA. Fue una muestra clara de lo que significa competir al más alto nivel y demostrar pasión por el juego.

Jokic puede haber terminado exhausto, pero hoy, el mundo se rinde ante sus pies una vez más.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press