Apagones, tormentas y caos: El invierno extremo que azota al Medio Oeste de EE.UU.
Del hielo en Michigan a las inundaciones en Arkansas, el clima extremo pone a millones en alerta roja.
El Medio Oeste de Estados Unidos está atrapado en el corazón de un invierno brutal que mezcla tormentas de hielo, cortes prolongados de electricidad y amenazas inminentes de tornados e inundaciones severas. Michigan, Arkansas, Illinois, Indiana y otros estados han experimentado en las últimas semanas una serie de eventos extremos que han puesto en jaque no solo a sus residentes, sino a su infraestructura básica de servicios.
Hielo y desesperación: El caso de Michigan
En el norte de Michigan, la situación alcanza niveles críticos desde el fin de semana pasado. Una tormenta de hielo cubrió la región como una coraza de cristal, derribando miles de árboles y postes eléctricos, lo que dejó a más de 300,000 hogares sin electricidad. Aunque para el martes la cifra bajó a cerca de 180,000 según poweroutage.us, los daños acumulados y la dificultad de acceso han complicado seriamente las labores de recuperación.
“Es una situación de hielo. Las líneas eléctricas y los árboles están literalmente cargados,” explicó Chuck Vondra, sheriff del condado de Charlevoix. “Todo se viene abajo.”
En ciudades como Petoskey y Cheboygan, el frío ha forzado a autoridades locales a abrir refugios las 24 horas, como en el ayuntamiento de Petoskey, donde los residentes se calientan y cargan teléfonos. Mientras tanto, voluntarios y pastores, como Mike Way de la iglesia Center Point Assembly, organizan caravanas de comida y agua.
Calles bloqueadas, clases suspendidas y una población al límite
Las escuelas en varios condados cerraron por dos días consecutivos, mientras los conductores hacían fila por bloques en gasolineras. Los policías han asumido funciones extraordinarias, desde talar árboles derribados hasta entregar oxígeno a personas con necesidades médicas en sus hogares.
El Mackinac Bridge, el icónico puente que conecta las penínsulas del estado, ha sido cerrado intermitentemente por el riesgo de caída de hielo desde sus torres y cables. Incluso el diario local Alpena News no pudo imprimir ediciones físicas por dos días, y su editora, Torianna Marasco, tuvo que viajar fuera del área para conseguir acceso a internet y publicar en línea.
Más allá del hielo: Se avecinan inundaciones y tornados
Mientras Michigan lidia con tormentas de invierno, otros estados del Medio Oeste y del Sur enfrentan una amenaza igualmente letal: inundaciones repentinas y tornados severos. El Centro de Predicción del Clima de EE.UU. ha alertado sobre la posibilidad de lluvias acumuladas de hasta 15 pulgadas (38 cm) en zonas como Arkansas, Misuri y el sur de Illinois e Indiana.
“Estamos hablando de dos meses de lluvia concentrados en solo días,” señaló Thomas Jones, del Servicio Nacional de Meteorología en Little Rock. A modo de referencia, Little Rock suele recibir menos de 5 pulgadas de lluvia en todo marzo.
La situación es tan delicada que las autoridades meteorológicas no dudaron en calificar este evento como algo que solo ocurre una vez cada 25 a 50 años.
Áreas en riesgo crítico
- Martes: Se esperan superceldas capaces de generar tornados fuertes en Oklahoma, Kansas y Misuri. Otras áreas impactadas incluyen Oklahoma City, Wichita y Topeka.
- Miércoles: Unas 43 millones de personas estarán en riesgo por tormentas severas desde Texas hasta Michigan. Ciudades como Chicago, Indianápolis, St. Louis, Memphis y Detroit están en la zona de peligro.
- Jueves a sábado: Las fuertes lluvias continuarán, ampliando el riesgo de inundaciones.
Invernales inesperados y la amenaza persistente en el norte
La adversidad meteorológica no se detiene. En estados como Dakota del Norte, Dakota del Sur y Minnesota, se esperan nuevas tormentas de nieve, mientras que en el norte de Wisconsin y Michigan se pronostica una mezcla de lluvia helada y aguanieve que hará aún más peligrosas las carreteras.
En Wisconsin, aproximadamente 25,000 hogares estaban sin electricidad al cierre de esta edición. En Michigan, las cuadrillas trabajan con motosierra en mano, mientras las temperaturas nocturnas continúan por debajo de cero y miles de personas siguen sin calefacción.
Testimonios desde el epicentro del caos: "Todo es un sálvese quien pueda"
Petra Tank, de 32 años y residente de Petoskey, decidió manejar más de 40 kilómetros hasta la casa de una amiga solo para calentarse y ducharse. “Nos dimos cuenta de que no íbamos a volver al trabajo esta semana. Han sido tres días como patos sentados en frío, sin poder hacer nada,” dijo al diario local.
En Onaway, el supermercado Tom’s Family Market funcionó con linternas para ayudar a los clientes a encontrar alimentos. “No le digan a la gobernadora,” bromeó el dueño Bryan Madison con The Detroit News, “pero no estamos cobrando impuestos.”
Apoyo humanitario y la preocupación por lo que viene
Organismos como Convoy of Hope movilizan camiones llenos de suministros hacia el norte. Como mencionó Mike Way, el pastor en Charlevoix: “Nadie está tranquilo en este momento. Entiendo que viene más nieve y hielo. Esto aún no termina.”
La incertidumbre y el miedo a nuevos cortes, a daños mayores y a un invierno que parece interminable aumentan la ansiedad de muchas comunidades. Las autoridades no descartan evacuar zonas enteras si las condiciones climáticas empeoran.
Reflexión climática: ¿El nuevo normal?
Los expertos insisten en que este tipo de fenómenos climáticos extremos están siendo cada vez más frecuentes debido al cambio climático. La conjunción de humedad cálida desde el Golfo de México con masas frías del norte genera tormentas más violentas, más duraderas y más impredecibles.
El Dr. Kevin Trenberth, climatólogo del Centro Nacional de Investigación Atmosférica, ha advertido previamente: “A medida que el planeta se calienta, la atmósfera puede retener más vapor de agua, alimentando tormentas más destructivas.”
Las imágenes de árboles congelados en posición de caída, postes eléctricos retorcidos por el hielo, graneros colapsados por tormentas y poblados enteros sin luz son una prueba de que la infraestructura actual tiene pocas defensas frente a este “nuevo invierno”.
¿Preparados para el clima del mañana?
Este episodio pone en evidencia la vulnerabilidad de áreas rurales y semi-urbanas del norte estadounidense ante extremos climatológicos. A medida que las temporadas se hacen más erráticas, las inversiones en energía subterránea, resiliencia comunitaria y mejores sistemas de alerta temprana ya no son opcionales. Son, más bien, una cuestión de supervivencia.
El invierno de 2025 ya es históricamente significativo. Y lo más preocupante es que podría ser apenas un ensayo de lo que viene.