El impacto de los recortes de USAID en Vietnam: ¿Retroceso en las relaciones diplomáticas?
La suspensión de programas clave pone en riesgo décadas de avances en la cooperación entre EE.UU. y Vietnam
Un legado de guerra sin resolver
En la base aérea de Bien Hoa, al sur de Vietnam, el avance en la limpieza de toneladas de suelo contaminado con dioxina quedó en pausa repentinamente. Este proyecto, esencial para mitigar los efectos del Agente Naranja utilizado por EE.UU. durante la guerra de Vietnam, es solo uno de los varios programas afectados por los recortes a la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID).
Además del impacto ambiental y sanitario, la suspensión del financiamiento podría poner en jaque las relaciones diplomáticas entre Washington y Hanoi. Se estima que más de 200 millones de dólares anuales estaban destinados a abordar los problemas heredados del conflicto bélico, desde la remoción de minas terrestres hasta la rehabilitación de víctimas de guerra.
El factor geopolítico: Vietnam como aliado estratégico
Las tensiones en el Mar de China Meridional han llevado a EE.UU. a estrechar lazos con Vietnam, elevando las relaciones bilaterales a una asociación estratégica integral en 2023, el nivel más alto de cooperación equiparable al que Hanoi mantiene con China y Rusia.
Sin embargo, las decisiones abruptas de la administración Trump han sembrado dudas sobre la confiabilidad de Washington como socio. Según Chuck Searcy, veterano de la guerra de Vietnam y activista humanitario, estas medidas envían un mensaje negativo: “No se puede confiar en los estadounidenses”.
La controversia: el impacto del congelamiento de fondos
- Eliminación de contratos y despidos del 83% del personal de USAID.
- Freno en la descontaminación de 500,000 metros cúbicos de suelo contaminado en Bien Hoa.
- Cese de apoyo en la remoción de minas terrestres y explosivos no detonados.
- Suspensión de programas de atención a víctimas del conflicto y asistencia médica.
Aunque tras presiones políticas algunos fondos fueron restaurados parcialmente, el futuro de estos programas sigue siendo incierto. Según Tim Rieser, asesor del senador Peter Welch, todavía está por verse cómo se desembolsarán los recursos sin personal de USAID en el terreno.
¿Peligra la confianza en EE.UU.?
En los últimos 30 años, ambas naciones han trabajado en la reconstrucción de la confianza mutua. Sin embargo, la interrupción de estos proyectos esenciales pone en entredicho el compromiso estadounidense. Nguyen Khac Giang, investigador del Vietnam Studies Program en Singapur, advierte: “El nivel de confianza en EE.UU. ha aumentado gradualmente, pero es fácil derribarlo”.
El ex senador Patrick Leahy, pieza clave en la asignación de fondos para la remediación de los efectos de la guerra en Vietnam, criticó duramente la decisión: “Personas en la administración Trump que no tienen conocimiento ni interés en estos programas están poniendo en peligro las relaciones con un socio estratégico en una región clave”.
Los desafíos a futuro
A medida que Washington y Hanoi se preparan para conmemorar el 50 aniversario del fin de la guerra de Vietnam y los 30 años de normalización de relaciones, se espera que la cooperación entre ambas naciones continúe siendo una prioridad.
La pregunta que queda en el aire es si EE.UU. podrá mantener su compromiso en la región o si estas medidas minarán los avances logrados en décadas de diplomacia.