El misterio detrás de la visa del Príncipe Harry en EE.UU.: ¿recibió trato especial?
Documentos judiciales fuertemente censurados avivan la controversia sobre la entrada del duque de Sussex a Estados Unidos.
El debate sobre la entrada del Príncipe Harry a Estados Unidos sigue generando polémica tras la publicación de documentos judiciales altamente censurados. La disputa legal, encabezada por la Fundación Heritage, busca esclarecer si el duque de Sussex recibió trato especial por parte del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) estadounidense y si su historial de consumo de drogas jugó algún papel en su proceso de inmigración.
Antecedentes del caso
Cuando el Príncipe Harry y Meghan Markle se mudaron a California en 2020, pocos anticiparon que su estatus migratorio se convertiría en un asunto de interés público. Sin embargo, tras la publicación de su polémico libro de memorias Spare, en el que admite haber consumido drogas como cocaína, cannabis y hongos alucinógenos, comenzaron las preguntas sobre si el príncipe declaró este historial en su solicitud de visa.
La Fundación Heritage presentó una solicitud basada en la Ley de Libertad de Información (FOIA, por sus siglas en inglés) para obtener acceso a estos documentos migratorios. Sin embargo, el DHS rechazó la mayor parte del pedido, citando excepciones de privacidad.
El problema del uso de drogas y la inmigración estadounidense
El gobierno de EE.UU. pregunta explícitamente sobre el consumo de drogas en sus formularios de visa, y una respuesta afirmativa no necesariamente impide la entrada al país, pero mentir en estos documentos puede tener serias consecuencias, incluyendo la deportación o la prohibición de ingreso.
Casos similares han generado controversia en el pasado. La famosa chef Nigella Lawson fue impedida temporalmente de entrar a EE.UU. debido a su admisión de consumo de cocaína. Igualmente, la cantante Amy Winehouse tuvo problemas con su solicitud de visa por sus antecedentes de drogas.
¿Protección de la privacidad o trato preferencial?
El Departamento de Seguridad Nacional ha argumentado que divulgar el estatus migratorio del Príncipe Harry infringiría sus derechos de privacidad y lo expondría a acoso mediático. Sin embargo, la Fundación Heritage sostiene que el público tiene derecho a saber si hubo un trato especial en comparación con otros solicitantes.
“El interés público en conocer si el Príncipe Harry fue tratado de manera diferente es significativo”, argumentan los demandantes. Por su parte, el DHS ha respondido que cualquier divulgación debe equilibrarse con el derecho a la privacidad del individuo involucrado.
Un final aún incierto
El juez Carl Nichols, quien supervisa el caso, se ha mostrado prudente en sus declaraciones, enfatizando la necesidad de transparencia sin comprometer privacidad innecesariamente. Durante una audiencia en febrero, indicó que intentará encontrar un equilibrio, ya que las respuestas del DHS han sido tan censuradas que resultan prácticamente inútiles.
Hasta el momento, el príncipe Harry no ha hecho comentarios sobre la controversia ni ha dado su consentimiento para la divulgación de sus registros de inmigración. Mientras tanto, la disputa legal continúa, avivando la especulación sobre si el duque de Sussex recibió o no un trato especial bajo la administración de EE.UU.