Las estufas de inducción eléctrica: una revolución en la cocina y el medioambiente

La tecnología de inducción eléctrica se posiciona como el futuro de la cocina, ofreciendo beneficios para la salud y el planeta.

El fin de los problemas con las fugas de gas

Durante años, muchos hogares han enfrentado constantes problemas de fugas de gas, lo que no solo representa un riesgo para la seguridad, sino que también implica costosas reparaciones. Ed Yaker, tesorero de una cooperativa de Nueva York con cerca de 1,500 unidades, ha vivido en carne propia estas problemáticas. La necesidad de apagar el gas en un edificio entero mientras se realizan las reparaciones puede dejar a los inquilinos sin estufa durante meses.

Sin embargo, una empresa emergente de California llamada Copper ha desarrollado una estufa de inducción eléctrica que se puede conectar a una toma de corriente estándar de 120 voltios. Este diseño elimina la necesidad de instalar costosos cables de 240 voltios y reduce los costos asociados al reemplazo de estufas de gas.

Beneficios para la salud y el medioambiente

Los efectos negativos de las estufas de gas en la calidad del aire interior han sido motivo de preocupación. Un estudio liderado por el científico ambiental Rob Jackson de la Universidad de Stanford reveló que las estufas de gas emiten contaminantes como el dióxido de nitrógeno, asociado con el asma, y benceno, un compuesto cancerígeno.

Jackson ha destacado el peligro de estas emisiones: “No te pararías detrás del tubo de escape de un automóvil para inhalar su humo, pero hay 47 millones de hogares en EE.UU. que inhalan los mismos contaminantes procedentes de sus estufas de gas.” Al analizar su propia cocina, el científico quedó sorprendido por el aumento inmediato en los niveles de contaminación al encender su estufa de gas, lo que lo motivó a cambiarse a una estufa eléctrica de inducción.

La eficiencia energética como un atractivo adicional

Además de sus ventajas para la salud, las estufas de inducción son altamente eficientes. Mientras que una estufa de gas pierde aproximadamente el 50% del calor generado, las eléctricas pueden alcanzar hasta un 80% de eficiencia, y las de inducción superan el 90%. Esto se debe a su capacidad de calentar únicamente la superficie en contacto con el recipiente de cocción.

Otro problema con las estufas de gas es que incluso cuando están apagadas, siguen emitiendo pequeñas cantidades de metano, un potente gas de efecto invernadero. Según el equipo de investigación de Jackson, las fugas de estufas de gas en EE.UU. equivalen a las emisiones de 500,000 automóviles de gasolina al año.

La tecnología de inducción con baterías inteligentes

Las nuevas estufas Copper incluyen una innovación clave: una batería integrada que se carga cuando las tarifas eléctricas son más bajas, permitiendo a los usuarios cocinar sin incurrir en costos elevados en horas pico.

Sin embargo, esta tecnología tiene un precio. Las primeras unidades de estas estufas costaban alrededor de $6,000, aunque los incentivos fiscales han ayudado a disminuir el costo para los primeros compradores. Actualmente, la empresa ha firmado un acuerdo con la Autoridad de Vivienda de Nueva York para adquirir 10,000 estufas a un precio máximo de $3,200 cada una, con entregas previstas para 2026.

La acogida entre los usuarios

A pesar de las ventajas, la transición a la cocción por inducción no ha sido completamente fluida para todos. Mientras que algunos residentes han elogiado la rapidez con la que el agua hierve y la facilidad de limpieza, otros han señalado ciertas diferencias en la cocción de alimentos. Por ejemplo, una usuaria comentó que la textura de su pan de maíz cambió con el nuevo horno de inducción.

Aun así, aquellos con problemas respiratorios han recibido con entusiasmo el cambio. Una residente con una hija asmática expresó alivio de que su nueva estufa no liberara gases nocivos.

El futuro de la cocina eléctrica

Para muchos expertos, la transición de gas a electricidad es una de las mejores acciones individuales para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Jackson concluye que electrificar los hogares es un paso crucial hacia una huella de carbono más baja.

Mientras más gobiernos implementen incentivos para la adopción de tecnologías limpias, la estufa de inducción eléctrica tiene el potencial de convertirse en el estándar de la cocina del futuro.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press