Crisis en Cisjordania: El desplazamiento más grande desde 1967
Miles de palestinos han sido obligados a abandonar sus hogares en medio de una operación militar israelí que amenaza con redibujar el mapa del conflicto
Éxodo forzado: la nueva realidad para los palestinos en Cisjordania
Desde hace más de un mes, los palestinos de varias ciudades en Cisjordania han sido testigos de una ofensiva israelí sin precedentes. A medida que las tropas israelíes avanzan sobre ciudades como Jenin, Tulkarem y Nur Shams, miles de personas han sido desplazadas y obligadas a abandonar sus comunidades. Según estimaciones de la ONU, alrededor de 37,000 palestinos se han visto forzados a salir de sus hogares.
Para familias como la de Haleemeh Zawaydeh, una mujer de 63 años que huyó con 14 miembros de su familia, el éxodo ocurrió en cuestión de minutos. “No tuvimos tiempo de empacar nada”, dice Zawaydeh, quien nació y creció en un campo de refugiados que ahora se encuentra bajo el control militar israelí. Este desplazamiento masivo, el mayor desde la Guerra de los Seis Días en 1967, marca un punto de quiebre en el conflicto israelí-palestino.
Destrucción sistemática: lo que queda tras la ofensiva
Los campos de refugiados de Cisjordania han sido completamente transformados por las incursiones militares. Testimonios de residentes y agencias humanitarias relatan la destrucción de viviendas, carreteras levantadas y cortes en los suministros de agua y electricidad. En el campo de refugiados de Tulkarem, por ejemplo, se reporta la demolición de al menos 100 viviendas y la destrucción de 300 comercios.
La Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNRWA) ha resaltado la falta de recursos para apoyar a las familias desplazadas. Roland Friedrich, director de campo de UNRWA en Cisjordania, advierte que este es el desplazamiento masivo más grande desde la ocupación israelí de 1967.
Bloqueo y falta de retorno
A diferencia de otras ofensivas, esta vez Israel ha dejado claro que su presencia será duradera. Según el ministro de Defensa israelí, las tropas permanecerán en la zona durante al menos un año, asegurando que los palestinos desalojados no regresen a sus hogares.
La incertidumbre es total para los desplazados. Muchos intentan volver a sus casas solo para encontrarse con bloqueos y puntos de control que impiden el acceso. Nazmi Turkman, un palestino de 53 años que huyó de Jenin, narra cómo todos los días intenta regresar a su casa sin éxito: “Nos detienen checkpoints, tanques y soldados. Incluso hay drones sobrevolando las calles.”
El desafío humanitario: falta de recursos y ayuda limitada
El gobierno de la Autoridad Palestina, con graves problemas financieros debido al bloqueo de fondos por parte de Israel, ha hecho esfuerzos limitados para asistir a los desplazados. La ayuda consiste en 16 camiones de suministros enviados a las zonas afectadas y la apertura de refugios temporales en instalaciones como universidades y centros comunitarios.
Por otro lado, las restricciones impuestas a UNRWA dificultan la coordinación de evacuaciones y asistencias. Nuevas leyes israelíes impiden que la agencia tenga contacto directo con las fuerzas de ocupación, complicando aún más la labor de reconstrucción y asistencia a las familias desplazadas.
Perspectivas de largo plazo: ¿una política de desplazamiento permanente?
La estrategia israelí de mantener el control sobre los territorios evacuados ha generado serias preocupaciones entre defensores de derechos humanos. Muchas organizaciones han advertido que este tipo de desplazamiento forzado podría constituir un crimen de guerra bajo las leyes internacionales.
Por otro lado, la comunidad internacional ha mantenido una postura ambigua al respecto. Mientras algunos países han expresado preocupación, las acciones concretas para detener este desplazamiento masivo son escasas. Estados Unidos, tradicional aliado de Israel, ha evitado condenar la ofensiva de manera explícita.
Esperanza a pesar de todo
A pesar de la difícil situación, muchos palestinos todavía creen que podrán regresar a sus hogares. “Dios quiera que volvamos pronto”, dice Turkman, aunque admite no saber si su casa sigue en pie.
La magnitud de este desplazamiento plantea una pregunta inquietante: ¿podría Israel estar implementando una estrategia de reconfiguración demográfica en Cisjordania? Mientras tanto, miles de familias sufren la incertidumbre de no saber si algún día podrán volver al hogar que han conocido toda su vida.