Philadelphia implementa cabinas blindadas en autobuses para proteger a conductores

Tras un aumento en los ataques a operadores de transporte público, la ciudad busca mejorar la seguridad con enclosures a prueba de balas.

El sistema de transporte público de Filadelfia ha comenzado a probar nuevas cabinas de protección con vidrio blindado para los conductores de autobuses en un esfuerzo por reducir la violencia y acoso que enfrentan a diario. Esta medida responde a un alarmante incremento en los ataques contra operadores del sistema de transporte SEPTA.

Un problema recurrente en las ciudades de EE.UU.

Los ataques contra conductores de autobús no son un fenómeno exclusivo de Filadelfia. En ciudades como Nueva York y Los Ángeles, los enfrentamientos entre pasajeros y operadores han aumentado, impulsando la necesidad de soluciones de seguridad innovadoras. John Samuelsen, presidente del sindicato de Trabajadores del Transporte de América, advirtió que "los ataques a los operadores de autobús son el secreto sucio del transporte público en Estados Unidos".

El costo y la efectividad de las cabinas blindadas

Cada autobús equipado con una cabina blindada cuesta entre $15,000 y $18,000, según Tony Ritchie, gerente de desarrollo comercial de Custom Glass Solutions, la empresa encargada de la fabricación de estas barreras. Durante una demostración en Bedminster, las autoridades dispararon contra prototipos de las cabinas para evaluar su resistencia.

"Toda la barrera —el vidrio, la puerta— es impenetrable. Nadie podrá atravesarla", afirmó Ritchie. Agregó que la barrera fue diseñada para proporcionar la máxima protección, asegurando que las agencias de transporte no tengan que buscar soluciones adicionales en el futuro.

El impacto de la violencia en el transporte público

La decisión de instalar estas cabinas llega después de que un conductor de SEPTA fuera asesinado a tiros por un pasajero en octubre de 2023. Asimismo, en otro incidente, ocho estudiantes de secundaria fueron heridos de bala mientras esperaban abordar un autobús de SEPTA.

A raíz de esta crisis de seguridad, Filadelfia se une a otras áreas metropolitanas como Los Ángeles, que recientemente completó la instalación de barreras de vidrio a prueba de roturas en más de 2,000 autobuses.

¿Es esta la solución definitiva?

Aunque las nuevas cabinas son una mejora significativa en la seguridad de los operadores, algunos expertos argumentan que aún es necesario abordar problemas estructurales dentro del sistema de transporte, como la falta de personal de seguridad en estaciones y un mayor patrullaje en rutas de alto riesgo.

Con la implementación inicial en solo ocho autobuses, SEPTA planea recoger las opiniones de los conductores y evaluar posibles ajustes antes de expandir la medida a toda la flota.

Filadelfia se encuentra en una encrucijada en cuanto a la seguridad del transporte público, y esta iniciativa bien podría marcar un precedente en la lucha contra la violencia en el sector.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press