José Gregorio Hernández: El médico de los pobres que será el primer santo de Venezuela
Tras décadas de devoción y reconocimiento a su legado, el Dr. José Gregorio Hernández será canonizado por la Iglesia Católica, marcando un hito en la fe venezolana.
Un hombre de ciencia y fe
José Gregorio Hernández, nacido el 26 de octubre de 1864 en Isnotú, Venezuela, fue un hombre excepcional que dedicó su vida a la medicina y a la fe cristiana. Se graduó como médico en Caracas en 1888 y pronto se convirtió en un referente en la enseñanza y la investigación científica en su país.
A pesar de su éxito en la medicina, Hernández tenía una fuerte inclinación religiosa. Intentó convertirse en monje en Italia, pero su frágil salud no le permitió completar su formación, por lo que regresó a Venezuela y continuó su labor médica con una ética profunda basada en valores cristianos.
El legado del “médico de los pobres”
Hernández es recordado por su inmensa generosidad y dedicación a los más necesitados. Atendía gratuitamente a los pobres y en muchas ocasiones compraba medicinas para aquellos que no podían costearlas. Su impacto en la sociedad venezolana fue tan grande que, tras su trágica muerte en 1919 al ser atropellado por un automóvil, más de 20,000 personas asistieron a su funeral en Caracas, lo que representaba una cuarta parte de la población de la ciudad en aquel entonces.
Desde entonces, su figura ha sido objeto de veneración popular. Conocido como el “médico de los pobres”, muchas personas comenzaron a atribuirle milagros, lo que impulsó la causa de su beatificación y posterior canonización.
Reconocimiento por la Iglesia
En 1986, el Vaticano lo proclamó “venerable”, un título que reconoce una vida ejemplar de virtud cristiana. El 30 de abril de 2021, el Papa Francisco lo beatificó después de aprobar el milagro de la curación de Yaxury Solórzano Ortega, una niña de 10 años que se recuperó completamente de un disparo en la cabeza.
El 20 de junio de 2023, el Papa autorizó su canonización después de que se certificara otro milagro atribuido a su intercesión. Sin embargo, la fecha de la ceremonia aún está pendiente de ser anunciada.
El impacto de su canonización
La declaración de José Gregorio Hernández como santo tendrá un inmenso significado para Venezuela y América Latina. En un país que atraviesa crisis económicas y sociales, su figura sigue siendo un símbolo de esperanza y solidaridad. Miles de devotos visitan su tumba y rezan por su intercesión en momentos difíciles.
Además, esta canonización fortalece la identidad cristiana del pueblo venezolano y resalta la importancia de la caridad y el servicio a los demás como valores fundamentales.
Con su elevación a los altares, el Dr. Hernández se convierte en un símbolo de fe, ciencia y amor al prójimo, inspirado en su lema de vida: servir a los demás con humildad y generosidad.