Botsuana y De Beers: El acuerdo que redefine el futuro de los diamantes

El nuevo pacto entre el gobierno de Botsuana y la minera De Beers busca revitalizar una industria en declive y equilibrar el reparto de beneficios

Un acuerdo estratégico después de años de negociaciones

Después de siete años de intensas negociaciones, el gobierno de Botsuana y la compañía minera De Beers firmaron un nuevo acuerdo de ventas de diamantes que redefine la industria en el país africano. Este acuerdo es visto como un paso crucial para estabilizar la economía de Botsuana, fuertemente dependiente de la exportación de diamantes.

El impacto de los diamantes en la economía de Botsuana

Botsuana es el mayor productor de diamantes por valor en el mundo y el segundo por volumen detrás de Rusia. Según el Fondo Monetario Internacional (FMI), el sector diamantífero representa aproximadamente el 80% de las exportaciones del país y una cuarta parte de su producto interno bruto (PIB). Sin embargo, la caída en la demanda y precio de los diamantes extraídos ha golpeado duramente la economía botsuanesa en los últimos años.

Reconfiguración de la participación en las ventas

El acuerdo establece que el gobierno de Botsuana aumentará progresivamente su participación en las ventas de diamantes a través de Debswana, la empresa conjunta entre De Beers y el estado botsuanés. Durante los primeros cinco años, la participación del gobierno se incrementará del 25% al 30%, y en los siguientes cinco años subirá al 40%. Además, existe una opción de extensión de cinco años más, en cuyo caso el reparto será del 50%-50%.

De Beers asegura su presencia en Botsuana hasta 2054

A cambio, De Beers obtuvo una extensión de sus licencias mineras en Botsuana por 25 años más, asegurando la operación hasta el 2054. Esto otorga estabilidad tanto para la empresa como para el país y permite planificar estrategias para afrontar los cambios en la industria del diamante.

El descenso en las ventas y los desafíos por venir

A pesar de este acuerdo, el panorama económico sigue siendo complicado. En los primeros nueve meses de 2024, las ventas de Debswana cayeron significativamente, alcanzando solo $1.53 mil millones, en comparación con los $3.19 mil millones vendidos en el mismo período del año anterior, según el Banco Central de Botsuana.

El Banco Mundial ha señalado que la fuerte dependencia de Botsuana en los diamantes hace a su economía extremadamente vulnerable. Con la creciente competencia de los diamantes sintéticos y las fluctuaciones del mercado, el país tendrá que diversificar su economía para mantener la estabilidad en el futuro.

Hallazgos históricos de diamantes en Botsuana

Botsuana ha sido el hogar de algunos de los descubrimientos de diamantes más importantes del mundo en la última década. En 2023, la minera canadiense Lucara encontró una piedra de 2,492 quilates, el segundo diamante más grande jamás descubierto y el más grande en más de un siglo. En 2021, Debswana encontró su mayor piedra hasta la fecha, un diamante de 1,098 quilates.

El presente y futuro de la industria

Con la firma de este nuevo acuerdo, Botsuana apuesta por una mayor participación en los beneficios del diamante y busca asegurar su estabilidad económica. Sin embargo, el reto sigue siendo enorme. La tendencia a la baja en la venta de diamantes y la competencia con los sintéticos presentan desafíos que el gobierno y la industria minera deberán abordar en los próximos años.

La sostenibilidad de la industria dependerá no solo del precio y la demanda de los diamantes naturales, sino también de la capacidad del país para innovar y diversificar su economía. Los próximos años serán decisivos para determinar si este nuevo acuerdo cumple con su promesa de estabilidad financiera para Botsuana.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press