Moise Kean y los sustos en el fútbol: ¿se toman en serio los riesgos de salud?

El colapso del delantero de la Fiorentina reaviva el debate sobre la seguridad de los jugadores en la Serie A y el fútbol en general.

El fútbol es un deporte que despierta pasiones en todo el mundo, pero también conlleva riesgos físicos significativos. La reciente hospitalización de Moise Kean tras desplomarse durante un partido de la Serie A ha vuelto a poner sobre la mesa la preocupación por la salud de los futbolistas en competiciones de alto nivel.

El colapso de Moise Kean: un susto que alerta a la Serie A

El delantero italiano de la Fiorentina, Moise Kean, tuvo que ser retirado en camilla y trasladado a un hospital después de sufrir un desmayo en pleno partido contra el Hellas Verona. Esto ocurrió pocos minutos después de recibir un golpe en el rostro y ser atendido por una herida en la ceja. Aunque los exámenes médicos no revelaron anomalías graves, el incidente dejó en vilo a los aficionados y a la comunidad futbolística.

“Fiorentina puede confirmar que Moise Kean fue dado de alta del hospital en Verona durante la noche y ha regresado a Florencia. Las pruebas médicas y de diagnóstico dieron resultados negativos”, informó el club en un comunicado.

Antecedentes alarmantes: el caso de Edoardo Bove

Este no es el primer susto en la Fiorentina esta temporada. En diciembre, Edoardo Bove perdió el conocimiento en el terreno de juego y tuvo que ser inducido a un coma médico antes de que se le implantara un desfibrilador cardíaco. Aunque Bove pudo recuperarse, el incidente llevó a un debate sobre la prevención y detección de problemas de salud en los jugadores de élite.

Los controles médicos en el fútbol: ¿son suficientes?

A lo largo de los años, hemos sido testigos de múltiples colapsos de jugadores dentro del campo, algunos con consecuencias fatales. Uno de los casos más recordados fue el de Christian Eriksen en la Eurocopa 2020, quien sufrió un paro cardíaco en plena cancha y tuvo que ser reanimado ante la mirada atónita de millones de espectadores.

Si bien los clubes europeos cuentan con equipos médicos altamente profesionales y realizan controles de salud periódicos, la cantidad de partidos que juegan los futbolistas cada temporada puede tener consecuencias en su bienestar físico.

El caso de Eriksen y la necesidad de protocolos más estrictos

El colapso de Eriksen marcó un antes y un después en los protocolos de emergencia en el fútbol. La rápida reacción de sus compañeros y el personal médico fueron clave para que sobreviviera. Posteriormente, el danés recibió un implante de desfibrilador automático y logró volver a jugar con el Manchester United.

Este tipo de incidentes refuerzan la importancia de garantizar que cada futbolista tenga un acceso rápido a atención médica en el estadio y que se realicen controles de salud más completos, especialmente en jugadores con antecedentes familiares de problemas cardíacos.

Fatiga y acumulación de partidos: un problema creciente

En los últimos años, jugadores y entrenadores han denunciado la falta de descanso en el calendario futbolístico. Con torneos internacionales, ligas locales, copas y competiciones europeas, los futbolistas apenas tienen tiempo para recuperarse entre cada encuentro.

El ex entrenador del Liverpool, Jürgen Klopp, ha sido uno de los críticos más vocales sobre este tema, insistiendo en que la fatiga es un factor de riesgo para lesiones y otros problemas médicos. “Los jugadores no son máquinas. Necesitan descanso, pero las ligas y los organizadores de torneos siguen llenando el calendario con más y más partidos”, declaró en una ocasión.

¿Qué deben hacer las federaciones para mejorar la seguridad de los jugadores?

  • Implementar exámenes cardíacos obligatorios: Evaluaciones médicas más avanzadas podrían detectar problemas antes de que ocurran incidentes en el campo.
  • Establecer protocolos de emergencia: Cada estadio debería contar con desfibriladores fácilmente accesibles y personal capacitado para usarlos.
  • Revisar los calendarios de competencia: Es necesario discutir la reducción de partidos y aumentar los períodos de descanso.
  • Mayor educación en primeros auxilios: Tanto los jugadores como el cuerpo técnico deberían recibir formación en reanimación cardiopulmonar (RCP) para responder en emergencias.

Un llamado de atención para el fútbol moderno

El caso de Moise Kean no debe pasarse por alto. Si bien su diagnóstico no arrojó complicaciones graves, continúa siendo un recordatorio de que la seguridad de los jugadores debe ser prioritaria. A medida que el fútbol sigue evolucionando en intensidad y ritmo de competición, la salud de los deportistas debe ocupar un lugar central en la agenda de la FIFA, UEFA y demás entidades deportivas.

El espectáculo es importante, pero no a costa del bienestar de los futbolistas. Si las ligas y federaciones no toman medidas más estrictas, seguiremos viendo incidentes preocupantes que podrían evitarse con una mejor planificación y cuidados médicos adecuados.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press