Crisis en Haití: policías exigen mayor seguridad tras el asesinato de un oficial keniano
El asesinato de un policía keniano en Haití desata protestas de los agentes locales, quienes demandan mejor equipamiento y apoyo en la lucha contra las pandillas.
Un país sumido en el caos
Haití atraviesa una de las crisis de seguridad más graves de su historia. Con el 85% de la capital, Puerto Príncipe, bajo el control de pandillas, la violencia es incesante y las fuerzas del orden luchan contra un enemigo cada vez más organizado.
El asesinato de un policía keniano, parte de la misión respaldada por la ONU para combatir las pandillas en el país caribeño, ha provocado la indignación de la policía haitiana. Garry Jean Baptiste, líder de una de las principales uniones policiales del país, se manifestó públicamente exigiendo más recursos y apoyo gubernamental.
Protestas y reclamos
En una protesta frente a las oficinas del primer ministro y el consejo presidencial de transición, Jean Baptiste hizo un llamado urgente: “Tomen en serio esta inseguridad para que más vidas puedan salvarse”. Su voz resonó a través de altavoces montados en un camión, mientras un grupo de manifestantes mostraba pancartas con mensajes como “Merecemos seguridad”.
Además del riesgo que implica enfrentarse a pandillas cada vez más armadas, los policías haitianos denuncian condiciones laborales precarias. Salarios impagos y la falta de apoyo financiero para las familias de los oficiales caídos agravan la crisis.
El impacto devastador de la violencia
Las cifras del último año son estremecedoras: más de 5,600 personas asesinadas en Haití debido a la violencia de las pandillas, según datos de la ONU. Además, más de un millón de haitianos han sido desplazados de sus hogares debido a los enfrentamientos.
El control territorial por parte de las pandillas no se limita a Puerto Príncipe. Zonas como la región central de Artibonite han sido escenario de brutales enfrentamientos y masacres atribuidas al grupo Gran Grif, responsable de múltiples ataques el año pasado.
El fracaso del gobierno y la presión internacional
La incapacidad del gobierno para contener la crisis ha generado una creciente presión tanto dentro como fuera del país. La comunidad internacional ha brindado apoyo en términos de financiamiento y misiones especiales, como el destacamento de policías kenianos. No obstante, la reciente muerte de uno de los oficiales de Kenia deja en evidencia la magnitud del peligro al que están expuestos.
Estados Unidos y la ONU han insistido en la necesidad de reforzar las instituciones de seguridad en Haití, aunque con poca efectividad hasta el momento. La falta de recursos, el colapso de las instituciones gubernamentales y la corrupción han hecho que cualquier solución parezca lejana.
¿Qué sigue para Haití?
Las protestas de la policía haitiana reflejan un punto de quiebre dentro del sistema de seguridad del país. Si los oficiales no reciben el equipo y respaldo necesario, la lucha contra el crimen organizado podría deteriorarse aún más.
Se espera que en los próximos días el gobierno responda a las demandas de los agentes, aunque la comunidad internacional sigue alerta ante la posibilidad de que Haití siga cayendo en un estado de violencia aún más descontrolado.