Reseña: “Till” hace personal drama social

Reseña: “Till” hace personal drama social
En esta imagen proporcionada por Orion Pictures Danielle Deadwyler, izquierda, y Jalyn Hall en una escena de "Till" (Orion Pictures via AP)

Casi obligadamente los cineastas usan un lente amplio para momentos históricos, como el linchamiento del adolescente negro de 14 años Emmett Till en 1955. Al abordar un acontecimiento definitorio para Estados Unidos, es natural que una película busque hacer un mural de una sociedad pasando por un cambio.

Pero en “Till”, un desgarrador drama sobre el brutal asesinato de Till, la directora Chinonye Chukwu mantiene el foco en la madre de Emmett, Mamie Till-Mobley (Danielle Deadwyler), reorientando un crimen público para conocer el trauma privado y la subsecuente metamorfosis de Mamie hasta ser una activista por los derechos civiles como un profundo acto de resistencia impulsado por el dolor.

“Till”, que se estrena el viernes en Estados Unidos, no es un drama histórico promedio y por eso es más poderosa. En la primera escena, Mamie va en auto con Emmett (Jalyn Hall) por Chicago mientras se escucha “Sincerely” de Moonglows en la radio. Emmett canta feliz, mientras la cámara se enfoca en Mamie, cuyo rostro va de la alegría al temor. Sabe que el hecho de que Emmett, como un joven negro, sea despreocupado es peligroso. También es una primera señal de cómo la perspectiva tendrá un papel potente en “Till”, y de lo aguda que puede ser la cámara de Chukwu.

Chukwu, una cineasta nigeriana-estadounidense, se dio a conocer con “Clemency” de 2019, un drama desgarrador sobre un guardia de prisión que revisa el caso de un sentenciado a muerte, el cual le dio a Alfre Woodard uno de sus mejores papeles. De manera similar, “Till” es una gran tarima para una actriz. Deadwyler logra una interpretación destacada como Mamie, perfectamente colocada entre el dolor y la fortaleza. La película está dedicada a Mamie, le pertenece.

“Pórtate bien”, le dice Mamie a Emmett justo antes de irse en un tren a visitar a su familia en Mississippi, un viaje que visiblemente preocupa a su madre. Cuando está ahí, ella se impacienta, no estará tranquila hasta que Emmett esté de vuelta “en tierra de Chicago”. Cuando llega esa terrible llamada telefónica, es algo impactante, pero también devastador por lo predecible. “Till”, un lamento hecho película, es de muchas maneras una historia sobre la inevitable tragedia del racismo estadounidense.

La película, escrita por Michael Reilly, Keith Beauchamp y Chukwu, pasa un tiempo con Emmett en Mississippi antes de que sea secuestrado, torturado y asesinado. Lo que ocurrió entre Emmett y Carolyn Bryant (Haley Bennett) en la tienda de su familia tiene versiones diferentes y algunas, muy probablemente, falsamente exageradas. Chukwu presenta su interacción de manera sencilla y directa. Cuando se escucha días después que tocan la puerta de la casa del tío de Emmett, el secuestro es realizado aterradora e ingeniosamente.

Lo que se ve y lo que no se ve siempre ha sido parte de la historia de Emmett Till, que llamó por primera vez la atención cuando Mamie permitió que un fotógrafo de revista tomara imágenes del cuerpo mutilado de su hijo. Chukwu elige no dramatizar visualmente el asesinato de Till, pero al igual que esas fotografías, no se aleja de la dolorosa evidencia.

Cuando la Asociación Nacional para el Progreso de la Gente de Color (NAACP por sus iniciales en inglés) y Medgar Evers (Tosin Cole) entran a la órbita de Mamie, ella se resiste inicialmente. “Mi hijo no es un caso”, dice. Gradualmente, ella decide “hacer testigo a Estados Unidos”. Para ella es una decisión desgarradora, porque significa que no estará guardando el dolor por su hijo, todo lo que le queda de él, para sí misma. “Ya no eres sólo mi hijo”, le susurra en el funeral con ataúd abierto.

Mamie viaja a Mississippi para el juicio, donde el jurado está compuesto totalmente por personas blancas, en un esfuerzo en vano por llevar a los asesinos de Emmett ante la justicia. Cuando sube al estrado, Chukwu evita deliberadamente colocar la cámara en los lugares típicos de un drama legal: en los abogados, en el juez desinteresado o en los asesinos. La precisión del foco no permite ese tipo de distracciones. “Till” no se trata de ellos, se trata del sacrificio y el coraje que le toma a Mamie, y a tantos más confrontar la justicia racial.

En uno de los textos que el filme muestra al final aparece la fecha en la que fue promulgada la Ley Antilinchamiento Emmett Till: 29 de marzo de 2022. Este es un recordatorio de que “Till” es más que una película de época y que, como dice uno de los abogados de NAACP, “no hay testimonio como el de una madre”.

“Till”, un estreno de MGM, tiene una clasificación PG-13 (que advierte a los padres que podría ser inapropiada para menores de 13 años) de la Asociación Cinematográfica de Estados Unidos (MPAA, según sus siglas en inglés) por contenido temático que involucra racismo, imágenes perturbadoras e insultos raciales. Duración 130 minutos. Tres estrellas y media de cuatro.

___

Jake Coyle está en Twitter como http://twitter.com/jakecoyleAP

Publicado en Inicio » Entretenimiento »