Orquesta sinfónica móvil busca sanar el alma de venezolanos

Orquesta sinfónica móvil busca sanar el alma de venezolanos
Con mascarillas para frenar la propagación del nuevo coronavirus, los músicos se unen al pianista, compositor y director José Agustín Sánchez en la plataforma de un camión de dieciocho ruedas para una gira musical llamada "Desinfección musical", en Barquisimeto, Venezuela, el jueves 4 de marzo. 2021. Sánchez, quien el año pasado comenzó a tocar lo que él llama su "Vacuna Musical" para pacientes con COVID, ahora se une a otros músicos mientras recorren la ciudad tocando sus composiciones originales para cualquiera que quiera escuchar. (AP Foto/Ariana Cubillos)

CARACAS (AP) — Como ya es habitual desde hace casi un año, cuando se detectaron los dos primeros casos del nuevo coronavirus en Venezuela, un camión recorre las calles de la ciudad occidental de Barquisimeto con el propósito de “desinfectar”, pero en lugar de rociar compuestos químicos para limpiar superficies, esparce los sonidos de un piano de cola y una orquesta de 16 músicos sinfónicos que buscan purificar el alma en tiempos de pandemia.

La llamada “desinfección musical” es una iniciativa de José Agustín Sánchez, un prestigioso pianista, compositor y director de orquestas venezolano que está absolutamente convencido que la música es capaz de sanar al enfermo y unir a las personas en los peores momentos.

Luego de una cuidadosa planificación, coordinación e integración del esfuerzo muchos voluntarios, los músicos protegidos con tapabocas se treparon sobre la plataforma de un camión de más de 13 metros de longitud listos para tocar sus instrumentos: un violonchelo, violines, flautas, clarinetes y hasta un piano de cola Steinway & Sons.

“En medio de una pandemia, Suramérica propone una vacuna artística”, dijo Sánchez a The Associated Press antes de comenzar el recorrido en Barquisimeto, ciudad ubicada a unos 270 kilómetros al oeste de Caracas.

Venezuela es el escenario de “una vacuna musical” en medio de tantos problemas, acotó el músico, quien regresó al país en 2017, luego de casi 11 años en el extranjero. Sus viajes lo llevaron a Tíbet y Nepal, donde durante varios meses de “explorar la paz desde la sonoridad”, decidió regresar para ofrecer un mensaje de unión en su afligido país.

El recorrido comenzó en el decanato de Ciencias de la Salud de la Universidad Occidental Lisandro Alvarado, al lado del hospital central, después de escuchar el solemne sonido de un cuerno que su director sopló melodiosamente para iniciar la “desinfección musical” en Barquisimeto, ciudad fundada en 1552, que es también conocida como la “ciudad musical“ de Venezuela por ser la cuna de varios de los destacados fabricantes de instrumentos musicales, músicos y compositores de este país sudamericano, entre ellos Gustavo Dudamel, considerado por algunos como uno de los grandes directores de orquesta en la actualidad.

Sánchez —de 31 años y ganador del premio “William C. Mullen Fund Award”, otorgado por el Bard College de Nueva York-- dirigió la orquesta móvil desde su piano y entre el ensordecedor bullicio de la calle, interpretando varios de sus “memes cósmicos”, melodías inéditas que forman parte de una gran obra sinfónica llamada “Cantos del Sur”, que escribió desempeñándose como compositor residente de la Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas.

En medio del confinamiento impuesto para romper la cadena de contagios del nuevo coronavirus se “crearon espacios también para expandir el papel que puede jugar del arte en estos tiempos”, manifestó Sánchez. “La música más allá de entretenernos, puede transformarnos, puede sanar, puede aliviar emociones”.

Durante la pandemia de COVID-19 Sánchez ha estado recorriendo distintos estados de Venezuela tocando composiciones originales para cada lugar que el compositor denomina “ofrendas musicales” e incluye las salas donde están recluidos los pacientes infectados con el virus. Los recorridos comenzaron en agosto en la ciudad natal del músico, San Cristóbal, fronteriza con Colombia.

Por varias horas, el inclemente sol de mediodía y temperaturas que alcanzaron los 32 grados centígrados azotaron sin tregua a los sudorosos e entusiastas músicos, mientras el camión se abría paso entre el tráfico de las avenidas captando la atención de conductores y transeúntes que miraban impresionados el inusual espectáculo. Muchos se apresuraban a tomar fotografías con sus teléfonos móviles.

“Es un espectáculo digno, es hermoso”, dijo Zulay Chirinos Mariño, de 60 años, frente a su casa. “Se me eriza la piel”.

Los primeros dos casos del nuevo coronavirus en Venezuela se detectaron el 13 de marzo de 2020. En total se contabilizan más 140.900 infecciones y 1.364 fallecidos. Los expertos sostienen que el bajo número de casos respecto a otros países de la región como Brasil, Colombia y Perú se debe en buena medida al aislamiento que vive el país después de años de crisis política, económica y social.

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La fotógrafa Ariana Cubillos y el periodista Jorge Rueda contribuyeron para esta nota.

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